Mitos y verdades sobre el botox

El mundo de la medicina estética ha tenido cambios muy positivos gracias a la implementación de la toxina botulínica (botox) para fines cosméticos, sin embargo esto también ha generado que se produzcan diferentes opiniones generando en muchos casos mitos o falsas creencias en base a este medicamento. 

Es común encontrar la toxina botulínica como principal tratamiento para el rejuvenecimiento facial, esto gracias a los resultados que se pueden obtener, además que son prácticamente inmediatos, de larga duración y no requiere de una cirugía compleja ya que se trata de un procedimiento invasivo. Pero a pesar de esto en los últimos años se han creado falsas expectativas debido a que en internet se suelen difundir imágenes de celebridades y personas del mundo del entretenimiento en donde se puede ver que han sufrido cambios drásticos en sus rasgos faciales y tildando al botox como principal culpable, cuando en realidad estos cambios pueden ser generados por el uso de biopolímeros o inyecciones permanentes que ponen en riesgo la integridad y el bienestar del paciente, por esa razón es importante conocer realmente cómo funciona el botox y si es verdadero lo que se comparte por las redes.

Mitos sobre el botox

Una de las mayores preocupaciones que se tiene en cara al uso de la toxina botulínica es si deformara la piel y perderá expresión y esto es algo totalmente falso, ya que cuando hablamos del botox estamos hablando de una proteína que es capaz de relajar los músculos faciales, reduciendo las líneas de expresión, arrugas en el entrecejo o las famosas “patas de gallo”, pero hay que tener en cuenta que es un procedimiento que se debe realizar correctamente y por un profesional altamente capacitado para obtener como resultado una piel más joven y radiante, pero por encima de todo natural.  

También existe un temor al pensar que el aplicarse botox puede ser doloroso, pero la verdad es que el botox es un tratamiento indoloro, ya que es un procedimiento totalmente invasivo, este se aplica con microinyecciones y lo único que podría sentir el paciente es un pequeño pinchazo en los lugares en los que este se suministra.

Se ha dicho que una vez se ha terminado el efecto del botox las arrugas suelen volver algo más pronunciadas, pero es algo totalmente falso debido a que el botox ayuda a relajar el músculo facial y que además detiene la progresión del envejecimiento en la piel, más bien ayuda a que no se generen arrugas nuevas y cuando el efecto termina, las arrugas que ya existían vuelven pero de una manera menos visible y más suavizada. Tampoco genera ningún tipo de adicción, lo que puede suceder es que el paciente sienta la necesidad de volverlo a aplicar gracias a los resultados tan positivos que ofrece el botox.

La edad perfecta para comenzar a utilizar el botox también suele ser incierta, hay quienes afirman que los 40 años es la mejor edad, pero la verdad es que cualquier persona desde los 18 años en adelante puede utilizar el botox, debido a que no solo ayuda a la corrección de arrugas en la cara, también puede funcionar como prevención de estas.

Es de principal cuidado saber cómo y con quien se realizan este tipo de procedimientos, ya que una mala ejecución de estos tratamientos podría generar contraindicaciones que pueden afectar la salud del paciente, además el profesional debe conocer a la perfección qué cantidad de producto debe utilizarse y debe contar con la experiencia y los estudios necesarios para poder lograr una buena administración y asimismo unos buenos resultados. Considerando todo lo anterior, en Doctora Lina Motta se realizan estos y otros procedimientos con profesionalismo y total cuidado, si está interesado en conocer más a fondo o si desea programar una cita, no dude en dejarnos sus datos personales para que nuestro grupo de profesionales le ofrezca todo el apoyo necesario para que pueda lograr esa juventud deseada.

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